Ver el Sueño

Los Espíritus visitaron a la Abuela que dormía en la tienda de los pieles rojas, trayéndole una visión de la futura mujer de su nieto. El niño había pasado ocho inviernos y aún estaba con su madre. Aún tenía que pasar muchos inviernos más antes de que encontrara a la mujer que daría a luz a sus hijos, pero la Abuela sabía que aquello indicaba que era el momento de empezar a preparar los atavíos ceremoniales que la pareja llevaría el día de su boda.

A medida que las estaciones pasaban, la Abuela iba reuniendo todos los materiales especiales que necesitaría para hacer los adornos de la boda. Trabajó durante muchas lunas en cada vestido y durante muchos años. Cuando el nieto halló el amor de su vida, su madre sonrió para sus adentros: la joven era la que la Abuela había visto en el sueño muchos años atrás.

Cuando el sol salió alegrando el día señalado para la unión, la orgullosa pareja se colocó ante el fuego con los adornos que la Abuela les había confeccionado. Saltaron el fuego juntos, para simbolizar su enlace, fusionando su unión con la Llama Eterna del Amor. El sueño de la Abuela se había cumplido. La promesa de amor se había convertido en realidad. Aunque su forma terrenal se había ido al Campamento del Otro Lado hacía muchas estaciones, la verdad de sus sueños permitió que la Abuela dejara a su nieto un buen legado. El legado era el sueño realizado de su amor.

 

“La Medicina de la Tierra”

Jamie Sams